martes, 19 de noviembre de 2013



LOS JUEGOS TRADICIONALES RETORNAN A QUITO

¿Cuándo fue la última vez que jugó con un trompo o con el popular elástico? En La Ronda, sector tradicional del centro histórico de Quito, desempolvar aquellos juegos del ayer es fácil, mediante la iniciativa cultural “Juguemos en La Ronda”, proyecto que busca recuperar antiguas actividades recreativas que se practicaban en la ciudad.
Un grupo de anfitriones y monitores, jóvenes provenientes de este sector y sus cercanías, fue capacitado para que a partir de una caracterización de personajes típicos de La Ronda como: ‘Rondín’, ‘Juancho’, ‘la Negra Mala’ o la ‘Chola Pinganilla’, inviten a sus visitantes a conocer y participar en juegos como el sapo, la rayuela, el futbolín, los trompos, el balero, las canicas o los famosos coches de madera.
Además, usted puede conocer a dos artesanos que guardan la tradición de sus oficios en La Ronda y visitar los talleres del sombrerero Luis López y del hojalatero Humberto Silva.
Con la realización de estas actividades se ofrece al turista opciones de visita en la mañana y la tarde, puesto que La Ronda tiene una importante concurrencia de público en la noche; y paralelamente se dinamiza la economía de los habitantes del sector.
 Juegos muy quiteños
 La rayuela es uno de los juegos infantiles de antaño, que consiste trazar en el suelo de figura divida en cajones. Cada jugador lanza una ficha y avanza dando saltos en un solo pie por cada cajón. Al regreso, también a “chulla” (uno sólo) pie, debe agacharse sin perder el equilibrio, tomar la ficha con una mano y volver a donde empezó el juego.
 El trompo es una pieza de madera en forma cónica con una punta de metal que gira con la ayuda de una piola. Para esto, se enrolla la piola desde la punta hacia la cabeza, y luego se lanza el trompo al suelo.
 El juego de las canicas, también llamadas bolas, se practica trazando en el piso un círculo dentro del cual se colocan varias bolas. Los jugadores deben ubicarse a unos cuatro metros de distancia y arrojar su mejor canica hacia el círculo. El que más cerca quede de este inicia la partida, que consiste en “tingar” la bola con que se compite para sacar la mayor cantidad de canicas posible de la figura trazada.
 Ula-ula consiste en colocarse en la cintura un aro de plástico y hacerlo girar con movimientos de las caderas y hacer malabares. Gana quien más tiempo logre mantener el ula ula dando vueltas.
 El sapo es un juego que pone a prueba la puntería y consiste en lanzar y embocar fichas en la boca de un sapo, colocado sobre una base hueca de madera. El que logra meter más fichas gana la partida.
 El balero consiste en embocar la vara del impulsador en el hueco del mazo, pudiendo hacer luego de ello otras maniobras, como impulsarlo nuevamente desde el mazo para embocarlo una y otra vez.
El futbolín es un juego de mesa que representa una cancha de fútbol con dos equipos cuyos integrantes están colocados sobre barras de metal y manejados con las manos de los jugadores para golpear una pelota y anotar goles.




1 comentario:

  1. Me bien que estos juegos vuelvan a hacer tomados cuenta ya que no se pierden la costumbre de tener un sana diversión.

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